ANALES OFTALMOLÓGICOS Tomo VII • Vol. VII • N˚3 • 2021 • Santiago - Chile logra el cierre oportuno del defecto 1–3. Si bien la causa más frecuentemente reportada es el trauma ocular contuso, la ciclodiálisis también puede presentarse como una complicación tras cirugías intraoculares, incluyendo facoemulsificación, cirugía de glaucoma, fijación escleral de lentes intraoculares e inyecciones intravítreas 2,4-6. El diagnóstico puede ser complejo, ya que defectos pequeños o parcialmente colapsados pueden pasar inadvertidos en la gonioscopía convencional. En este contexto, la ultrabiomicroscopía (UBM) ha demostrado ser una herramienta fundamental para confirmar la presencia del defecto, determinar su localización y extensión circunferencial, y evaluar alteraciones asociadas como desprendimientos ciliocoroideos, especialmente cuando los medios ópticos o la anatomía del segmento anterior limitan la evaluación directa 3,7. El manejo de la ciclodiálisis sigue un enfoque escalonado. El tratamiento médico con cicloplejia puede ser efectivo en defectos pequeños, la ciclopexia con láser Argón utilizarse en casos seleccionados; sin embargo, las ciclodiálisis persistentes, extensas o asociadas a hipotonía sintomática suelen requerir intervención quirúrgica, siendo la ciclopexia una de las técnicas con mayores tasas de cierre anatómico y recuperación funcional 1,2,8. El presente caso describe una ciclodiálisis secundaria al reposicionamiento de un lente intraocular luxado, su evolución clínica y su resolución favorable mediante ciclopexia. REPORTE DE CASO Paciente de sexo masculino de 55 años, sin antecedentes oftalmológicos, evaluado por disminución progresiva de la visión en el ojo izquierdo secundaria a catarata. En la evaluación preoperatoria, la agudeza visual corregida en el ojo izquierdo era de 20/60, con presión intraocular dentro de rangos normales y fondo de ojo sin alteraciones estructurales relevantes. El paciente fue sometido a cirugía de cataratas con implante de lente intraocular (LIO) monopieza en el ojo izquierdo. En el postoperatorio inmediato se observaron signos inflamatorios del segmento anterior e hifema parcial, con adecuada posición inicial del LIO. En controles posteriores se evidenció el desplazamiento del lente, con una de sus hápticas fuera del saco capsular, en el surco hacia superonasal, asociado a reacción inflamatoria significativa y una sinequia posterior a las 11 hrs. Ante esta complicación mecánica, se realizó reposicionamiento quirúrgico del LIO (imagen 1). Tras la reintervención, el lente se mantuvo correctamente posicionado dentro del saco capsular. Sin embargo, en el seguimiento posterior se constató una disminución progresiva de la presión intraocular en el ojo izquierdo, con valores persistentemente bajos que alcanzaron cifras de hipotonía severa. Paralelamente, el paciente presentó disminución de la agudeza visual, que llegó a 20/60, y desarrolló pliegues maculares evidentes al examen de fondo de ojo, compatibles con maculopatía hipotónica. La gonioscopía reveló un defecto compatible con ciclodiálisis en el cuadrante superior (imagen 2). La ultrabiomicroscopía (UBM) confirmó una ciclodiálisis localizada a las 11 horas, con una extensión aproximada de 3,8 mm, asociada a desprendimientos ciliocoroideos anteriores de baja altura en 360°, con predominio nasal superior (imagen 3). El cuerpo ciliar no presentaba lesiones quísticas, y el LIO se encontraba adecuadamente centrado dentro del saco capsular, con ambas hápticas correctamente posicionadas. Se inició manejo conservador con cicloplejia tópica, reposo y protección ocular. Ante la persistencia de la hipotonía ocular y de los signos de maculopatía hipotónica, se realizó fotocoagulación con láser de argón dirigida al sitio de la ciclodiálisis, sin lograr cierre completo del defecto ni recuperación sostenida de la presión intraocular. Dado el curso clínico desfavorable, se indicó ciclopexia quirúrgica ab-internum del ojo izquierdo. Posteriormente, la presión intraocular se normalizó progresivamente, alcanzando valores de 12–14 mm Hg. En los controles sucesivos, la gonioscopía evidenció
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