45 Matucana esquina Huérfanos. La esquina del clínico Por ejemplo, uno de los principales desafíos en cirugía vitreorretinal es la proliferación vitreorretiniana. Incluso tras una vitrectomía técnicamente perfecta, un paciente con desprendimiento de retina y múltiples desgarros mantiene un riesgo significativo de desarrollar PVR en el postoperatorio, lo que puede llevar a un nuevo desprendimiento, incluso en áreas previamente indemnes. Es una situación frustrante, pero forma parte de la práctica y del seguimiento postoperatorio. Becado: En ese contexto, ¿cómo maneja usted las expectativas del paciente, incluso cuando anticipa que el caso puede ser complejo, aunque la cirugía se realice correctamente? Staff: Lo que hago habitualmente es basarme en datos objetivos. Procuro conocer bien las estadísticas asociadas a cada procedimiento. Por ejemplo, cuando opero un desprendimiento de retina, explico que la tasa de éxito anatómico con una sola cirugía es cercana al 90%, lo que implica que aproximadamente un 10% de los pacientes requerirá una reintervención. Del mismo modo, informo sobre los riesgos de otras cirugías, como la probabilidad de ruptura de cápsula posterior en catarata, el riesgo de endoftalmitis o las complicaciones asociadas incluso a procedimientos aparentemente simples, como una inyección intravítrea. Hablar en términos de porcentajes, respaldados por la literatura, permite una conversación más clara y honesta, y ayuda al paciente a comprender mejor a qué se está enfrentando. Becado: Me parece una estrategia muy adecuada. Creo que voy a profundizar más en las tasas de complicaciones descritas en la literatura para mejorar mi abordaje preoperatorio. Muchas gracias, doctora. Dra. Sofía Vásquez H.
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