The Lancet Psychiatry
Eficacia de los cannabinoides en el tratamiento de trastornos mentales
Aunque muestran mejoras en el tiempo de sueño en casos de insomnio y reducen rasgos autistas en personas con TEA, los riesgos significativos de eventos adversos requieren cautela en su uso clínico.
Los trastornos mentales y por uso de sustancias son problemas de salud global de alta prevalencia y con tratamientos efectivos no siempre accesibles. El creciente interés en los cannabinoides como terapia alternativa se debe a sus efectos sobre el sistema endocannabinoide y otros transmisores que regulan estos trastornos. Sin embargo, su eficacia y seguridad siguen siendo inciertas.
El estudio, liderado por el Dr. Jack Wilson del Centro Matilda, Universidad de Sídney, Australia, evaluó la eficacia y seguridad de los cannabinoides para tratar trastornos mentales y por uso de sustancias mediante una revisión sistemática y metaanálisis de ensayos controlados aleatorizados.
Se incluyeron 54 ensayos con 2.477 participantes y una mediana de edad de 33,3 años (69% hombres y 31% mujeres). Se evaluaron cannabinoides como cannabidiol (CBD) y delta-9-tetrahidrocannabinol (THC), administrados por vía oral principalmente, con dosis variables y duración media de tratamiento de 4,98 semanas. Se analizaron eventos adversos, retiradas de estudio y cambios en los síntomas de los trastornos.
Los resultados mostraron que los cannabinoides, específicamente una combinación de CBD y THC, lograron reducir significativamente los síntomas de abstinencia de cannabis y el consumo semanal en individuos con trastorno por consumo de cannabis, evidenciado por una diferencia media estandarizada de -0,29 (IC 95%: -0,57 a -0,02). Además, se observó una reducción en la severidad de los tics en personas con síndrome de Tourette con una diferencia de -0,68 (IC 95%: -1,03 a -0,34).
En cuanto al insomnio, los cannabinoides incrementaron significativamente el tiempo de sueño registrado por dispositivos electrónicos (0,54; IC 95%: 0,14 a 0,95). Además, se observó una reducción en los rasgos autistas (-0,36; IC 95%: -0,66 a -0,07) entre las personas con trastorno del espectro autista. Sin embargo, no se evidenció un beneficio significativo en trastornos como la ansiedad, anorexia, trastornos psicóticos, trastorno por estrés postraumático y el uso de opioides. A pesar de algunos efectos positivos, se reportó un aumento en la ocurrencia de eventos adversos en comparación con el placebo (OR= 1,75; IC 95%: 1,25 a 2,46), aunque no hubo diferencias significativas en cuanto a los eventos adversos graves.
En conclusión, a pesar de que algunos trastornos mostraron mejora con cannabinoides, la evidencia es de baja calidad. Se asocian con un mayor riesgo de eventos adversos, sugiriendo cautela en su uso rutinario para trastornos mentales y por uso de sustancias. Se requiere investigación de mayor calidad para validar estos tratamientos, dada la escasez de evidencia robusta y el riesgo potencial de retrasar terapias más efectivas. La regulación y el uso clínico deben estar mejor alineados con la evidencia disponible.
Fuente bibliográfica
The efficacy and safety of cannabinoids for the treatment of mental disorders and substance use disorders: a systematic review and meta-analysis
Wilson J, et al.
Lancet Psychiatry 2026; 13: 304–15