The Lancet Healthy Longevity
El uso de audífonos mitiga el riesgo de mortalidad asociado a la hipoacusia
Un metaanálisis en más de 64.000 adultos confirma que, mientras la pérdida auditiva no tratada eleva la mortalidad cardiovascular y general, la rehabilitación con estos dispositivos contrarresta este efecto.
La pérdida auditiva afecta a más de 1.500 millones de personas —aproximadamente el 20% de la población mundial—, presentando mayor prevalencia en adultos mayores. Además de causar problemas comunicativos, aislamiento social, depresión y deterioro cognitivo, la hipoacusia es un factor de riesgo independiente de mortalidad por todas las causas y por enfermedad cardiovascular (ECV). Sin embargo, la capacidad de los audífonos para atenuar esta sobremortalidad presenta hallazgos inconsistentes.
Este estudio fue liderado por Chuan-Ming Li y Howard J. Hoffman del National Institute on Deafness and Other Communication Disorders perteneciente a los National Institutes of Health (NIH) de los EE. UU., con el objetivo de analizar la asociación entre la severidad de la hipoacusia, el uso actual de audífonos y el riesgo de mortalidad.
Se realizó un metaanálisis de datos individuales de participantes de tres cohortes poblacionales: Blue Mountains Hearing Study (BMHS; Australia, n= 2.689), Age, Gene/Environment Susceptibility-Reykjavik Study (AGES-RS; Islandia, n= 5.171) y National Health and Nutrition Examination Survey (NHANES; EE. UU., n= 5.992). Los tres grupos abarcaron un total de 13.851 participantes (edad media: 61,8 años; rango: 20–97 años). Además, utilizaron el estudio Nord-Trøndelag Hearing Loss Study (NTHLS) de Noruega (n= 50.277; edad media: 50,4 años; rango 20–99 años) como una cohorte de replicación independiente.
La audición se evaluó mediante el promedio de tonos puros en el mejor oído (0,5, 1, 2 y 4 kHz) clasificado según criterios del Grupo de Expertos en Pérdida Auditiva del Estudio de la Carga Global de Enfermedad (GBD) y de la Organización Mundial de la Salud (OMS). Se estimaron los cocientes de riesgos considerando factores como la edad, sexo, nivel educativo, IMC, tabaquismo, angina o infarto, diabetes, hipertensión, accidente cerebrovascular y antecedentes de exposición al ruido.
En el metaanálisis, la hipoacusia incrementó la mortalidad por todas las causas de forma dosis-dependiente: leve (HR= 1,19; IC 95%: 1,10–1,29; p < 0,0001), moderada (HR= 1,55; IC 95%: 1,42–1,70; p < 0,0001) y moderadamente severa a grave (HR= 1,56; IC 95%: 1,38–1,76; p < 0,0001). De forma similar, para la mortalidad cardiovascular el riesgo aumentó en hipoacusia leve (HR= 1,18; IC 95%: 1,02–1,37; p= 0,022), moderada (HR= 1,43; IC 95%: 1,22–1,67; p < 0,0001) y moderadamente severa a grave (HR= 1,30; IC 95%: 1,05–1,60; p= 0,015). El uso actual de audífonos se asoció con un menor riesgo de mortalidad por todas las causas (HR= 0,91; IC 95%: 0,83–0,99) y de la relacionada con ECV (HR= 0,85; IC 95%: 0,73–0,99). La cohorte NTHLS confirmó estas asociaciones.
En conclusión, la hipoacusia es un indicador pronóstico modificable de mortalidad. El uso de audífonos atenúa dicho riesgo, sugiriendo beneficios en la preservación de la función cognitiva, habilidades sociales, salud cardiovascular, y por tanto una mayor esperanza de vida. Se recomienda implementar cribados auditivos sistemáticos y garantizar el acceso universal a audífonos en adultos mayores.
Fuente bibliográfica
Hearing loss, hearing-aid use, and mortality risk: individual participant data meta-analysis of population-based studies from Australia, Iceland, and the USA and a replication study from Norway
Li CM, et al.
Lancet Healthy Longev. 2026; 7(9):100903