JAMA
Manejo efectivo de la hipertensión resistente: estrategias basadas en evidencia
Las intervenciones farmacológicas optimizadas, como las combinaciones de píldoras únicas, junto con modificaciones en el estilo de vida y la denervación renal, pueden mejorar los resultados clínicos en estos pacientes.
La hipertensión, definida como una presión arterial sistólica (PAS) igual o superior a 130 mmHg y/o diastólica (PAD) de 80 mmHg o más, afecta significativamente al 25%-30% de los adultos en todo el mundo. Dentro de esta población, aproximadamente el 19,7% sufre de hipertensión resistente aparente, encontrando dificultades para su control con tres o más medicamentos antihipertensivos.
Esta revisión, con el Dr. Michel Azizi como autor principal afiliado al Departamento de Hipertensión del Hôpital Européen Georges Pompidou en París, Francia, tuvo como objetivo profundizar en la epidemiología, diagnóstico y tratamiento de la hipertensión resistente.
Se realizó una búsqueda exhaustiva en PubMed de artículos en inglés desde 2015 hasta 2026, seleccionando 87 estudios relevantes. Se priorizaron ensayos clínicos aleatorizados, metaanálisis, guías clínicas y estudios observacionales.
La hipertensión resistente verdadera afecta al 10% de los pacientes y se diagnostica excluyendo factores como la hipertensión de bata blanca y la no adherencia a los medicamentos. Un hallazgo clave es que las modificaciones en el estilo de vida, como la reducción de sodio a menos de 1.500 mg/día y el incremento en la actividad física de 150 minutos de ejercicio aeróbico moderado por semana, son esenciales para el manejo de esta condición.
El uso de combinaciones de píldoras únicas (SPC) de dos a tres fármacos mejora la adherencia y reduce la PAS en -3,99 mmHg (IC 95%: -7,92 a -0,07) en comparación con dosis equivalentes administradas por separado. En pacientes con una tasa de filtración glomerular estimada de 45 mL/min/1,73 m² o más y niveles de potasio en suero de 4,5 mmol/L o menos, la espironolactona ha demostrado disminuir la PAS ambulatoria por 24 horas en -8,46 mmHg (IC 95%: -12,54 a -4,38). Por otro lado, la denervación renal puede reducir la PAS en 24 horas en -4,4 mmHg (IC 95%: -6,1 a -2,7) en comparación con un procedimiento simulado, indicando su potencial en el manejo de pacientes resistentes a la terapia convencional.
Estos enfoques multifacéticos, que combinan cambios en el estilo de vida y optimización farmacológica, buscan disminuir las complicaciones cardiovasculares asociadas con la hipertensión resistente, proporcionando mejoras significativas en el seguimiento clínico y en la calidad de vida de los pacientes.
Fuente bibliográfica
Diagnosis and Management of Resistant Hypertension: A Review
Azizi M, et al.
DOI: 10.1001/jama.2026.1221