Vínculo entre la hipovitaminosis D y las enfermedades tiroideas autoinmunes
La reducción de los niveles séricos de vitamina D es significativamente mayor en tiroiditis de Hashimoto y enfermedad de Graves, mientras que no se identifican variaciones en nódulos tiroideos ni en hipotiroidismo no autoinmune.
La hipovitaminosis D constituye un problema de salud pública global cuya prevalencia oscila entre el 8% y el 18%. Más allá de su función en la regulación del metabolismo del calcio y del fósforo, la 25-hidroxivitamina D [25(OH)D] actúa como un inmunomodulador sistémico. Aunque diversas investigaciones relacionan sus niveles reducidos con la patogénesis de las enfermedades tiroideas autoinmunes (AITD, por sus siglas en inglés), la evidencia muestra hallazgos contradictorios debido a heterogeneidades metodológicas y demográficas.
Debido a esto, los investigadores Wei Luo y Ke Chen afiliados al Beijing Anzhen Nanchong Hospital of Capital Medical University & Nanchong Central Hospital y a The Second Clinical Medical College of North Sichuan Medical College, en China, lideraron este estudio con el fin de evaluar de forma integral la asociación entre las concentraciones séricas de 25(OH)D y las patologías tiroideas mediante revisión sistemática y metaanálisis.
Se realizó una búsqueda en PubMed, EMBASE, Web of Science, Cochrane Library y OVID hasta marzo de 2024. Se incluyeron 38 estudios observacionales (24 de casos y controles y 14 transversales) que contenían información sobre la media y desviación estándar de 25(OH)D, los cuales correspondían a 17 países con una cohorte total de 31.021 participantes.
Los niveles séricos de 25(OH)D fueron menores en pacientes con enfermedad tiroidea que en controles sanos (diferencia de medias ponderada: -5,42 ng/mL; IC 95%: -6,61 a -4,67; p<0,001). Esta disminución fue más pronunciada en AITD (-5,26 ng/mL; IC 95%: -5,93 a -4,59; p<0,001). En subgrupos, la tiroiditis de Hashimoto presentó la reducción más marcada (-7,53 ng/mL; IC 95%: -11,27 a -3,80; p<0,001), seguida de la enfermedad de Graves (-4,11 ng/mL; IC 95%: -7,37 a -0,85; p<0,001) y AITD no clasificadas (-2,23 ng/mL; IC 95%: -3,25 a -1,21; p<0,001). No se identificaron diferencias significativas en hipotiroidismo no autoinmune (-7,15 ng/mL; IC 95%: -21,13 a 6,84; p>0,05), ni en nódulos tiroideos (-6,37 ng/mL; IC 95%: -14,60 a 1,85; p>0,05).
En conclusión, existe una reducción sérica significativa de los niveles de 25-hidroxivitamina D asociada específicamente a las enfermedades tiroideas autoinmunes. En la práctica clínica, se sugiere evaluar este marcador en pacientes con estas patologías y desarrollar ensayos clínicos aleatorizados para analizar si la suplementación modula la evolución de la enfermedad.
Fuente bibliográfica
Serum 25-hydroxyvitamin D levels are associated with thyroid diseases: A systematic review and meta-analysis
Luo W, et al.
Medicine 2026; 105:40(e50988)