Macrólidos como terapia adyuvante en asma grave
Su adición reduce en un 25% las exacerbaciones severas y optimiza el control sintomático, de manera independiente al perfil inflamatorio del paciente y sin incrementar el riesgo de eventos adversos graves.
El asma es una patología inflamatoria crónica de las vías respiratorias caracterizada por una obstrucción bronquial variable. El manejo óptimo de los pacientes con asma de diversas severidades —particularmente de aquellos con fenotipos no eosinofílicos o inflamación de tipo 2 baja (T2-low)— sigue representando un desafío clínico importante debido a la refractariedad terapéutica y la escasez de opciones farmacológicas dirigidas.
Los investigadores Leonardo M. Ologundudu y Derek K. Chu, de la Universidad McMaster en Canadá, lideraron esta revisión sistemática y metaanálisis con el objetivo de evaluar la eficacia y la seguridad de la administración adyuvante de macrólidos frente al placebo o al tratamiento de mantenimiento estándar en pacientes con asma.
Siguiendo las directrices PRISMA y la metodología Core GRADE, se realizó una búsqueda sistemática en las bases de datos MEDLINE, Embase y CENTRAL desde su inicio hasta el 12 de abril de 2025. Se incluyeron 19 ensayos clínicos aleatorizados con un total de 1.825 participantes, que evaluaban el uso de macrólidos (azitromicina, claritromicina, roxitromicina y troleandomicina) como terapia adyuvante.
El tratamiento con este tipo de antibióticos demostró una mejoría clínicamente significativa en el control de los síntomas asmáticos medidos por el Cuestionario de Control del Asma de 6 ítems (ACQ-6) (diferencia media: -0,23; IC 95%: -0,32 a -0,13), incrementando significativamente la tasa de mejoría clínica (RR= 1,88; IC 95%: 1,47 a 2,27). Adicionalmente, redujo de manera significativa la tasa de exacerbaciones severas (IRR= 0,75; IC 95%: 0,57 a 0,98) y prolongó el tiempo transcurrido hasta el primer evento agudo (HR= 0,75; IC 95%: 0,61 a 0,92). Respecto a la calidad de vida, se constató un incremento modesto mediante el Cuestionario de Calidad de Vida en el Asma (AQLQ) (diferencia media: 0,11; IC 95%: -0,06 a 0,29). No se evidenció un incremento estadísticamente significativo en el riesgo de eventos adversos graves (diferencia de riesgo= -0,20%; ICr 95%: -0,50% a 0,20%) ni en la mortalidad (-0,10%; ICr 95%: -0,40% a 0,20%).
Los beneficios se mantuvieron consistentes e independientes del perfil inflamatorio del paciente (T2-high frente a T2-low), el tipo de macrólido empleado, la dosis utilizada o la duración del tratamiento. Sin embargo, la azitromicina podría ser el macrólido idóneo para el tratamiento del asma debido a su cómoda pauta de dosificación —que favorece la adherencia del paciente— y a su menor tasa de interacciones farmacológicas en comparación con otras opciones.
En conclusión, el uso adyuvante de macrólidos representa una intervención eficaz y segura que optimiza el control sintomático, reduce significativamente el riesgo de exacerbaciones graves en pacientes con asma independientemente del perfil inflamatorio, y mejora la calidad de vida.
Fuente bibliográfica
Macrolides for asthma: A systematic review and meta-analysis of randomized trials
Ologundudu LM, et al.
J Allergy Clin Immunol (2026): S0091-6749(26)00078-3