Tratamiento del trastorno bipolar: actualizaciones basadas en la evidencia
Esta revisión de 2.510 metaanálisis individuales consolida la eficacia de 116 intervenciones, diferenciando por fase depresiva o maníaca, mantenimiento y grupos etarios, estableciendo una base para la toma de decisiones clínicas.
El trastorno bipolar es una psicopatología compleja y crónica que afecta aproximadamente a 39,5 millones de personas a nivel mundial, con una prevalencia estandarizada por edad de 489,8 por cada 100.000 individuos. Esta enfermedad se asocia con una elevada carga de morbimortalidad, incluyendo un incremento significativo en el riesgo de suicidio y enfermedades sistémicas, resultando en una pérdida estimada de 12,47 años de vida potencial en comparación con la población general. El manejo del trastorno enfrenta desafíos críticos, como tasas de incumplimiento terapéutico cercanas al 50%, vinculadas a una baja tolerabilidad farmacológica y a una insuficiente participación del paciente en la toma de decisiones clínicas.
El objetivo de esta investigación, encabezada por Michele De Prisco de la Universidad de Barcelona en España, fue evaluar sistemáticamente la certeza de la evidencia sobre diversas estrategias de tratamiento para este trastorno a través de las distintas fases de la enfermedad y grupos etarios, estableciendo además la plataforma de Intervenciones Basadas en la Evidencia para el Trastorno Bipolar (EBI-BD) de acceso abierto para facilitar la toma de decisiones compartidas.
Se llevó a cabo una revisión tipo paraguas siguiendo el marco metodológico U-REACH y las directrices de reporte PRIOR. Se realizó una búsqueda sistemática en las bases de datos PubMed, PsycInfo y Cochrane Library desde su inicio hasta el 19 de noviembre de 2024. Los criterios de inclusión abarcaron revisiones sistemáticas con metaanálisis pareados o en red de ensayos controlados aleatorizados que evaluaran intervenciones farmacológicas, de estimulación cerebral, nutracéuticas, psicosociales o basadas en ritmos circadianos. Se incluyeron un total de 77 estudios (21 metaanálisis en red y 56 pareados) que analizaron 116 tratamientos únicos y 133 variables de resultado, generando 2.510 metaanálisis individuales.
Para la depresión bipolar en pacientes adultos, las intervenciones eficaces fueron cariprazina, divalproex o valproato, fluoxetina, ketamina (como potenciador), lamotrigina, lumateperona, lurasidona, olanzapina, la combinación de olanzapina con fluoxetina y quetiapina. En niños y adolescentes, resultaron eficaces lurasidona y olanzapina con fluoxetina. Para el abordaje de los episodios maníacos, las intervenciones efectivas en adultos incluyeron aripiprazol, asenapina, carbamazepina, cariprazina, divalproex o valproato, haloperidol, litio, olanzapina, paliperidona, quetiapina (también como potenciador), risperidona (también como potenciador), tamoxifeno y ziprasidona. En el grupo de niños y adolescentes, se validó la eficacia de aripiprazol, asenapina, olanzapina, quetiapina y risperidona. En cuanto al tratamiento de mantenimiento, las estrategias eficaces en adultos comprendieron el aripiprazol (incluyendo su formulación inyectable de acción prolongada), asenapina, divalproex o valproato, litio, olanzapina, la quetiapina y la risperidona inyectable de acción prolongada, así como la psicoeducación grupal como terapia potenciadora.
Finalmente, las intervenciones consideradas eficaces en todas las fases para adultos incluyeron aripiprazol (tanto como potenciador como en formulación inyectable de acción prolongada), asenapina, cariprazina, divalproex o valproato, lamotrigina, litio, olanzapina (también como potenciador), paliperidona, quetiapina (también como potenciador) y risperidona (tanto como potenciador como en formulación inyectable de acción prolongada), además de la terapia cognitivo-conductual como intervención potenciadora.
Este estudio proporciona un recurso sin precedentes para la personalización del tratamiento del trastorno bipolar, integrando perfiles de eficacia y seguridad. Los autores concluyen que esta síntesis de evidencia es fundamental para informar guías clínicas internacionales y empoderar a clínicos y pacientes en la toma de decisiones compartidas, estableciendo una base dinámica que permite la actualización continua conforme emerjan nuevos datos en el campo de la psicofarmacología y las terapias biológicas.
Fuente bibliográfica
Evidence based interventions for bipolar disorder across phases and age groups: living umbrella review, evaluation, analysis, and communication hub (U-REACH) project
De Prisco M, et al.
BMJ 2026; 394:e100216