Dr. Diego Chango Aranza:
“Comparamos por primera vez la presencia de calcio coronario en población que vive en altura”
El análisis reveló una mayor presencia de calcio coronario en habitantes de ciudades a nivel del mar, en comparación con quienes viven en altura. Un resultado que abre nuevas preguntas sobre el rol del entorno en la salud cardiovascular.
Una parte significativa de la población ecuatoriana y latinoamericana vive a más de 2.500 metros de altura por sobre el nivel del mar, lo que expertos clínicos consideran como una gran altitud. Se ha demostrado que la exposición crónica a este tipo de condiciones puede generar adaptaciones cardiovasculares, como hipertensión sistémica, hipertensión pulmonar y remodelado cardíaco [1].
Para intentar comprender las consecuencias de vivir en altura en la salud cardiovascular, un grupo de investigadores ecuatorianos reunió un total de 327 pacientes de las ciudades de Quito (2.850 m de altura), Cuenca (2.550 m de altura) y Guayaquil (nivel del mar). "Al comparar estas tres ciudades, queríamos responder qué población tiene un riesgo cardiovascular incrementado. Para ello, elegimos uno de los métodos disponibles para poder discriminarlo, que es el score de calcio coronario".
Así lo detalla el doctor Diego Chango, cardiólogo experto en imagen cardíaca avanzada del Hospital Monte Sinaí en Cuenca, líder de la investigación y actual presidente de la Sociedad Ecuatoriana de Cardiología Núcleo Azuay. "Se trata de una técnica de imagen cardíaca avanzada, donde se realizan cortes tomográficos del corazón para determinar la presencia de calcificaciones en las arterias coronarias. Este método permite diagnosticarlas en estadios más tempranos. Incluso antes de causar infartos u obstrucciones significativas. Además, sirve para evaluar el riesgo y compararlo entre poblaciones", asegura.
- ¿Cuáles fueron los hallazgos más importantes de esta investigación?
Tras comparar estas tres localidades, pudimos determinar que los participantes de Guayaquil —una ciudad costera donde hace calor todo el año— tenían un incremento significativo en la carga de placa al ser evaluados por score de calcio coronario. A diferencia de las dos ciudades a gran altitud, hubo mayor calcificación coronaria a nivel del mar.
- ¿Hay evidencia previa que relacione la altura con el riesgo cardiovascular?
Este es el primer estudio en el mundo que compara la presencia de calcio coronario por el método de score de calcio coronario en gente que vive en altura. Sin embargo, existen revisiones clínicas y data epidemiológica. Hay un estudio ecuatoriano que compara casi 12 años de seguimiento y muestra que la mortalidad cardiovascular es mayor en las personas que viven a nivel del mar, en comparación con quienes viven en altura.
De la misma manera, estudios epidemiológicos similares realizados en Perú y en los Alpes suizos sugieren hallazgos parecidos: a mayor altura, aparentemente hay menor mortalidad por causa cardiovascular.
- ¿Por qué sucede este fenómeno?
La verdad es que aún no lo tenemos claro. Hay varias hipótesis que pueden tratar de explicar nuestros hallazgos, pero es un nicho de investigación que apenas comienza y dará mucho de qué hablar cuando esté un poco más claro.
Primero, siempre va a haber diferencias raciales entre las poblaciones que viven en distintas localidades. Por otro lado, está el tema medioambiental. Estudios internacionales muestran que pacientes expuestos a climas extremos —ya sea frío o calor— actúan como una curva en U. Los extremos medioambientales favorecen la enfermedad cardiovascular por distintos mecanismos, mientras que las personas que viven en altura, al menos en las localidades mencionadas, tendrían una mayor estabilidad con respecto a la temperatura y el medioambiente.
Las enfermedades del corazón, especialmente la cardiovascular por aterosclerosis coronaria y cardiopatía isquémica, generalmente están causadas por factores de riesgo. Entre ellos, la edad avanzada, la presencia de antecedentes familiares, la hipertensión arterial, la diabetes, el colesterol elevado, el tabaquismo, los malos hábitos de vida, la obesidad y condiciones psicológicas como el estrés, la ansiedad, la depresión e, incluso, la higiene del sueño. La gente que duerme menos de seis horas tiene mayor riesgo de infarto o enfermedad cardiovascular.
Fuera de eso, parecen existir otros factores. Quizás condiciones que aún no están del todo descritas podrían marcar cierta diferencia en distintas poblaciones.
- ¿Existen mitos o creencias erróneas sobre la salud cardiovascular en altura?
Una de las cosas que habitualmente mencionamos en la altura es la poliglobulia. Es decir, la altitud se asocia a determinadas adaptaciones del sistema cardiovascular relacionadas con la hipoxia crónica que sufre el cuerpo al estar expuesto a este medioambiente. En forma compensatoria, se puede desarrollar una poliglobulia, que consiste en el incremento de los glóbulos rojos de la sangre, los valores de presión arterial e, incluso, la incidencia de hipertensión pulmonar.
Por un lado, tenemos estos mitos de los que siempre se ha hablado sobre la población que vive en la altura. Sin embargo, no hay datos tan claros de cómo realmente influye en la salud cardiovascular. Entonces, si bien es cierto que hay efectos deletéreos, quizás también tenga efectos protectores que se traduzcan en una menor incidencia de este tipo de problemas. Sin embargo, hay que ser cautos e investigar más.
- Teniendo en cuenta que recientemente asumió la presidencia de la Sociedad de Cardiología Núcleo Azuay, ¿cuáles son sus principales objetivos para este periodo?
Estoy muy orgulloso de la sociedad a la cual represento y del nivel de médicos cardiólogos que tenemos en la ciudad de Cuenca. Estamos a la altura de grandes ciudades en Latinoamérica.
A su vez, tenemos mucho por mejorar y es ahí donde entra mi rol. Hay retos en temas de investigación, institucionales, en la incorporación de más actores, tanto médicos como sociales, porque el objetivo prioritario debe ser mejorar la salud cardiovascular de la población. Entonces, el tener este contacto y vinculación con las universidades, los políticos y la sociedad en general nos va a permitir llegar a este objetivo.
Una de mis principales prioridades es intentar conocer más de la salud cardiovascular la región a la que represento. Es por ello que hemos empezado esta línea de investigación en distintos campos de la salud cardiovascular en la altura.
Es una temática importante porque hay mucha gente en Sudamérica que vive en la zona de los Andes. Es de gran valor tener esa voz y poder llegar a la comunidad médica y científica, y al público en general. Siempre teniendo claro el objetivo de mejorar la salud de la población.
Referencias:
[1] Chango, D. et al. (2025). Impact of altitude environment on coronary artery calcification: comparative analysis in ecuadorian populations using coronary calcium score. European Heart Journal.
Por Dominique Vieillescazes Morán