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05 Noviembre 2018

Dr. Víctor Rocco Montenegro:

“La medicina funcional es una alternativa para tratar enfermedades crónicas”

Un enfoque más individualizado, ver a la persona como un todo y entender sus desbalances, son parte de los fundamentos de este modelo de medicina, que permiten detectar cómo y por qué ocurren ciertas patologías.

“Es la medicina de lo no obvio”. Así define el doctor Víctor Rocco Montenegro, internista de Clínica Vespucio, a la medicina funcional. Un modelo que, según él, lo sorprende al ser más humana y colaborativa.

Los cimientos de este modelo nacieron en Inglaterra, a fines del siglo XIX. Las primeras publicaciones, que corresponden a 1871, ya acuñaban el término. Sin embargo, no fue hasta principios de 1990 que en Estados Unidos estas ideas hicieron eco en un grupo de especialistas, liderados por los Susan y Jeffrey Bland, quienes plantearon la necesidad de moverse desde un modelo basado en los fármacos y enfermedades, hacia un estilo centrado en el paciente. 

El objetivo era revertir el avance de las enfermedades crónicas, propias del siglo XX, y demostrar cómo éstas eran causadas mayoritariamente por la interacción de factores genéticos, estilos de vida y exposición a factores ambientales, entre otros aspectos. Al entender esto, se podían elaborar planes de tratamientos concretos y personalizados. 

Integrar toda esta información valiosa, llamó la atención del doctor Rocco, al momento de hacer diagnósticos integrativos. “Al conocer sus bases y sustento científico, cambió mi forma de hacer consulta. Parte por ver la causa del problema, por qué el paciente llegó a ese estado. Significa que hay que investigar desde el nacimiento, el momento en que se produjo el cambio y hacia delante”.

Hoy, tanto el Instituto de Medicina Funcional de Estados Unidos, como la Clínica Cleveland, reúnen información concreta, a través de bases de datos y guías clínicas para ayudar al tratamiento de los pacientes. Han sido pioneros en la difusión de este conocimiento en países de latinoamericana como México, Colombia y Perú.

- Doctor, ¿existe un cambio de paradigma con la medicina tradicional?

No es una nueva medicina. Usamos los mismos exámenes, las mismas medidas, pero el único y gran cambio es que nos centramos en el paciente. La práctica actual se ha orientado sólo en la enfermedad. El médico debe ser un líder en guiar, es importante señalarles que se agota la medicina paternalista. Por ejemplo, en la consulta, conversar y explicarle por qué se producen estos síntomas, qué necesitan hacer. Les doy tiempo para que hablen y veamos el problema. Esto requiere más tiempo de consulta y compromiso. Es una medicina colaborativa, no es sólo médico y paciente. Si viene con un familiar, él también debe ayudar al cambio. Deben comprometerse con su salud. Es mirar las cosas desde otra perspectiva. 

- ¿Qué factores se analizan para generar el historial clínico?

Se hace una anamnesis más dirigida, es decir, un cronograma o recuento de la historia del paciente, tomando los factores de predisposición genéticos, ambientales, eventos detonantes y qué cosas hacen que se perpetúe. Se analiza el ritmo del sueño, si realiza actividad física, la calidad de su nutrición, estrés y resistencia, junto a las relaciones con su entorno social. En resumen, se analiza la parte mental, física y espiritual.

- Entonces, cómo se logra la mejora del paciente…

Primero, hay que indicarle que debe hacer cambios en el estilo de vida y que así, mejorará de manera impresionante el diagnóstico. Existen planes de trabajo, por ejemplo, de dietas de eliminación. Se buscan proteger la microbiota, porque ésta tiene relación con lo neurológico, inmunológico, metabólico y psicológico. Se eliminan o restringen alimentos como lácteos o gluten y se analiza cuál de ellos está afectando al organismo. La microbiota tiene el microbioma, que es la representación genética y es única, es nuestra huella digital, contiene toda la información. Existen ciertos microorganismos que son dañinos para la microbiota y al eliminarlos, se empieza a curar la enfermedad.

- ¿Ha observado un patrón común de patologías en sus pacientes? 

Llegan con desórdenes en salud y al hacer su historia clínica, se ve que siguen con los mismos síntomas y tratamiento hace años. Muchas de las enfermedades que hoy se ven tienen su origen en la baja de vitaminas, sensibilidad al gluten, disminuciones en vitamina D y Zinc. Casi el 60 a 70% de los circuitos cerebrales usan vitamina D. Al nivelarla, los pacientes eliminan estados depresivos y dolores articulares; en mujeres dolor de cadera y en hombres de tobillos. Aumenta el calor interno, por lo que se mueven más rápido. También se ven muchas intoxicaciones con metales pesados. Muchos procesos neurológicos, como depresiones, tienen que ver con esto.

- Hoy se habla de una pandemia en enfermedades no transmisibles, ¿cómo la medicina funcional puede ayudar a su control?

La medicina funcional es una alternativa para tratar las enfermedades crónicas, porque plantea cambios en el estilo de vida y se centra en el paciente, en lo que le está pasando. A partir de eso, vamos a mejorar la disfuncionalidad que tiene. Al hacer cambios, ven que recuperan la energía y cambian totalmente. El cambio es impresionante. Uno se pregunta si son necesarios tantos medicamentos. Está variando mucho la percepción de las personas, para cambiar estilos de vida e incluso, proteger la microbiota. Las enfermedades crónicas en todo el mundo nos tienen mal. Si no se hace un cambio, vamos a estar llenos de pacientes con enfermedades crónicas. 

Por Macarena Castro