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12 Noviembre 2018

Dr. Eloy Mansilla Lucero:

“TeleACV ha permitido entregar tratamiento de precisión a distancia”

Este proyecto de telemedicina en neurología vascular ha permitido garantizar oportunidad diagnóstica con una consulta de especialista a distancia a pacientes con accidente cerebrovascular.

Los accidentes cerebrovasculares (ACV) son una de las principales causas de discapacidad y muerte en el mundo. Las estadísticas de la Organización Mundial de la Salud (OMS) dan cuenta que anualmente 15 millones de personas son afectadas por un ACV, de las cuales un tercio fallece y otro tercio presenta discapacidad permanente. 

Se trata de un problema de la salud pública complejo, porque se trabaja contra el tiempo, ya que ante un ACV las horas son esenciales al momento de reducir, minimizar o contrarrestar eventuales secuelas. En Ecuador, esta patología y sus variantes clínicas se conforman como los factores de mayor importancia para la estancia hospitalaria e incapacidad laboral.

El doctor Eloy Mansilla Lucero –neurólogo de la Universidad de Chile y magíster en neurociencias- junto a un grupo interdisciplinario de profesionales formuló un proyecto de telemedicina de emergencia con el objeto de garantizar el acceso a atención temprana, diagnóstico y tratamiento del infarto cerebral hiperagudo, el que ha permitido romper la brecha geográfica y la falta de médicos especialistas en Chile. 

La experiencia se encuentra en marcha desde febrero de 2016 y en entrevista con SAVALnet el especialista explica los detalles de esta interesante iniciativa. 

- Doctor, ¿qué son los accidentes cerebrovasculares y cómo se clasifican?

El ACV es una enfermedad vascular del cerebro. Se distinguen dos tipos: el isquémico, donde un trombo bloquea la circulación de un vaso cerebral y produce un infarto cerebral; y el segundo tipo conocido como hemorragia cerebral donde un vaso se rompe con la consiguiente extravasación de sangre al tejido cerebral o al espacio subaracnoideo. Ambos cuadros comparten la característica de ser súbitos, repentinos y, por lo general, sin aviso. Los síntomas dependen de la zona del cerebro afectada, pero la gran mayoría de los pacientes presentan dificultad para hablar, pérdida de fuerza en un brazo o pierna y asimetría de la cara.

- ¿Cuáles son las causas y factores de riesgo que predisponen a desarrollar esta patología?

Las causas directas del ACV isquémico son la enfermedad ateromatosa de los grandes vasos; los cardioembolismos; la enfermedad de pequeños vasos, donde la hipertensión es muy incidente; y otras causas menos frecuentes como las disecciones cervicales, trombofilias, vasoconstricción cerebral reversible, entre otras. El factor de riesgo más importante es la hipertensión arterial, a menor presión arterial menos riesgo de ACV y viceversa. La variabilidad diaria de la presión arterial también es otro factor importante. El tabaquismo, diabetes y sedentarismo también son factores de riesgo que influyen en la génesis del ACV.

- Usted encabeza el proyecto Red TeleACV ¿Nos podría comentar de qué se trata y cómo surge esta iniciativa?

El diagnóstico precoz del ACV hecho por neurólogos y la existencia de tratamientos de recanalización está restringido sólo a ciertos hospitales y clínicas ubicados en las principales zonas urbanas del país. Para enfrentar esta realidad, se implementó un sistema de telemedicina sincrónico de urgencia para el diagnóstico y tratamiento del ACV, llamado TeleACV, capaz de quebrar las brechas geográficas propias de lugares apartados y el acceso a especialistas. Está diseñado para funcionar con aquellos hospitales que poseen scanner, pero que no cuentan con neurólogos de manera presencial en el Servicio de Urgencia.

- ¿Cuál es el principal objetivo de este proyecto?

El objetivo principal es brindar una atención neurológica oportuna para el paciente con ACV que llega al servicio de urgencia de los Hospitales Ejecutores, pudiendo dar acceso a procedimientos de recanalización del vaso ocluido a través de trombolisis endovenosa para el ACV isquémico. Esta atención neurológica y la trombolisis endovenosa disminuyen notablemente las secuelas del paciente con ACV y salva vidas.

- ¿Cómo opera este sistema de telemedicina sincrónica de urgencia?

Este sistema opera con precisión y calidad a distancia. La persona que presenta síntomas de ACV es reconocida por el sistema de admisión y categorización de pacientes del Hospital ejecutor –que no dispone de un neurólogo- activando un protocolo llamado Código ACV. Luego se procede a la toma de exámenes de laboratorio y de un escáner de cerebro, para luego ser dirigido a un box de telemedicina del Servicio de Urgencia, donde es atendido por un médico y una enfermera capacitados y que son asesorados por un neurólogo vascular desde la Unidad Central de TeleACV, en el Servicio de Salud Metropolitano Sur (SSMSUR) de Santiago a través de videoconferencia y lectura de imágenes digitalizadas. Este protocolo permite un diagnóstico rápido y de calidad, pudiendo el paciente –incluso- acceder a una trombolisis endovenosa, indicado en aquellos con ACV isquémico que cumplen ciertas condiciones y que son atendidos antes de 4,5 horas de iniciados los síntomas. El resultado en la gran mayoría de estos procedimientos deja a las personas sin secuelas, recuperando la funcionalidad para una vida normal después de un accidente cerebrovascular.

- ¿Cuándo se inauguró el proyecto y cuál es el balance que usted hace hasta el momento?

El 2015 iniciamos un proyecto piloto con el Hospital El Pino de Santiago. Desde octubre 2017, el sistema tiene alcance nacional al incluir otros hospitales. El balance es extremadamente positivo con cerca de 1.000 atenciones anuales; una población de 2,5 millones de personas bajo protección; una tasa de trombolisis entre 12-14, de las más altas de Chile; con bajísimas tasas de complicaciones; y excelentes resultados en discapacidad a corto plazo. Además, hemos aportado con innovación en sistemas de salud de teleradiología, ficha electrónica, procesos y protocolos locales, modificación de redes de derivación y atención en zonas extremas.

- Con la implementación del sistema, ¿cuál es el pronóstico que tienen actualmente estos pacientes? 

Antes, la posibilidad de recanalización era –literalmente- cero, con secuelas definidas en 30% de los casos y muerte en el 20%. Estas cifras se reducen significativamente con el acceso a procedimientos de recanalización y los cuidados indicados de manera precoz.

- Por último, doctor, actualmente el tratamiento se encuentra limitado por la conocida ventana terapéutica. ¿Cree que a futuro esta restricción encuentre solución?

Por supuesto, ya hay mucha información de que la ventana se puede extender a tiempos mayores dependiendo de la tecnología que ocupemos para hacer el diagnóstico y de la experiencia del neurólogo tratante. Los sistemas de análisis de imágenes mediante software son el futuro y nuestra central ya está trabajando en esto. Sólo nos faltan recursos para adquirir cierta tecnología que pueda satisfacer las necesidades de los pacientes que requieren un enfoque particular. Sin embargo, la tarea realizada hasta el momento es la mejor señal de que trabajando precozmente y en equipo se pueden obtener excelentes resultados. 

Por Carolina Faraldo Portus