Ecuador avanza en la reducción de la morbimortalidad materna y neonatal
Una nueva política del MSP contempla fortalecer el primer nivel de atención, mejorar el control prenatal y reforzar la capacidad de respuesta ante emergencias obstétricas y neonatales.
Con el fin de fortalecer la respuesta sanitaria para proteger la vida y salud de las mujeres a lo largo del proceso de gestación, parto y posparto, así como la de los recién nacidos, se presentó la Política Nacional para la Reducción de la Morbimortalidad Materna y Neonatal 2026-2035.
El instrumento fue desarrollado por el Ministerio de Salud Pública (MSP), con el apoyo de la Organización Panamericana de la Salud (OPS), el Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (UNICEF) y el Fondo de Población de las Naciones Unidas (UNFPA).
Así, se busca reducir las muertes maternas y neonatales evitables, cerrar las brechas de acceso a servicios de salud y garantizar una atención integral, oportuna, segura y personalizada según las necesidades de cada familia.
"Hoy trazamos una ruta y renovamos una esperanza: que toda mujer viva su embarazo sin miedo; que cada familia reciba a su hijo con alegría; y que cada recién nacido pueda crecer, soñar y construir su futuro", detalla el doctor Juan Carlos Aveiga, ministro de Salud.
Esta política prioriza el primer nivel de atención, mediante acceso oportuno al control prenatal, la atención calificada del parto, el cuidado esencial del recién nacido y el seguimiento durante el puerperio y el período neonatal, además del manejo de factores de riesgo y emergencias obstétricas-neonatales.
"Invertir en los primeros años es una de las decisiones más poderosas e inteligentes para fortalecer el capital humano de un país", asegura Arturo Romboli, representante de UNICEF en Ecuador.
El próximo paso será la implementación, con un plan que en los próximos 90 días definirá metas, responsabilidades e indicadores para avanzar en la reducción de las muertes maternas y neonatales evitables.