El Niño aumenta riesgos sanitarios en las Américas
El escenario previsto para los próximos meses podría profundizar las amenazas sanitarias y aumentar la presión sobre los servicios esenciales de salud en distintos países de la región.
Sequías, inseguridad alimentaria, incendios forestales, dengue e inundaciones son algunos de los eventos que afectan a varios países de las Américas ante el fortalecimiento del fenómeno de El Niño.
Según un reciente reporte regional de la Organización Panamericana de la Salud (OPS), esta situación podría tener un impacto importante sobre la salud pública durante los próximos meses.
Entre finales de 2026 y principios de 2027, la Administración Nacional Oceánica y Atmosférica de Estados Unidos (NOAA) estima en más de 90% la probabilidad de que alcance una intensidad "muy fuerte".
Son ocho países los que ya han emitido declaratorias oficiales de emergencia o alerta frente a amenazas asociadas directa o indirectamente al evento.
"El Niño no es solamente un fenómeno climático. Puede afectar la salud de las personas de múltiples maneras, desde la inseguridad alimentaria, las enfermedades transmitidas por vectores y por el agua, hasta la interrupción de los servicios de salud (…). Este es un riesgo que los países deben tomar en serio y para el cual deben prepararse desde ahora", advierte Ciro Ugarte, director del Departamento de Emergencias en Salud de la OPS.
El informe detalla que hay más de 5,2 millones de personas afectadas, expuestas o en situación de inseguridad alimentaria aguda en la región. Incluso, varios han registrado impactos sanitarios asociados a eventos climáticos extremos.
Así, se identifican riesgos como los efectos directos del calor extremo, las enfermedades transmitidas por vectores y por el agua, el deterioro de la calidad del aire y las afectaciones a la continuidad de los servicios esenciales de salud.
Ante este escenario, la OPS hace un llamado a reforzar la vigilancia epidemiológica, las alertas tempranas y los planes de contingencia para proteger la continuidad de los servicios y reducir los posibles impactos sanitarios del fenómeno.