La huella del Dr. Weilbauer en la hematología
Desde la Cruz Roja hasta la Fundación Por Una Vida, instituciones rinden homenaje a su trayectoria humanitaria y científica.
El 18 de febrero de 2026, Frank Weilbauer, referente de la medicina en Ecuador, partió dejando una huella imborrable.
Tras escapar del nazismo y sobrevivir al Holocausto, llegó a Ecuador junto a su familia antes de que comenzara la Segunda Guerra Mundial. En 1949 inició sus estudios en la Facultad de Medicina de la Universidad Central de Quito, especializándose años más tarde en hematología en el extranjero.
Volvió al país al terminar su especialización, donde esta disciplina médica todavía no existía. Es así como se convirtió en el primer hematólogo en Ecuador, dirigió la Cruz Roja e inauguró el Servicio de Hematología en 1967.
El médico se convirtió en el principal referente en el tratamiento de la leucemia infantil y su trabajo recibió diversos reconocimientos, como el Premio Nacional Eugenio Espejo. A su vez, fue impulsor de la Fundación Por Una Vida.
"Consagró su vida a aliviar el dolor humano y a fortalecer la labor humanitaria (…). Su memoria permanecerá viva en cada acto de servicio y humanidad", expresaron en un comunicado los Centros Médicos Especializados de la institución.
Otras organizaciones lamentaron su deceso y extendieron sus condolencias a través de redes sociales.