OMS:
Aumentar impuestos a bebidas azucaradas y alcohol salvaría vidas
Dos informes recientes de la organización respaldan el aumento de impuestos como una de las estrategias más efectivas para reducir el consumo nocivo y reforzar la prevención en salud pública.
Los bajos impuestos han contribuido a que las bebidas azucaradas y alcohólicas sean cada vez más accesibles a nivel internacional. Detrás de este negocio multimillonario, el verdadero costo se refleja en su impacto en la salud global.
Obesidad, diabetes, cardiopatías, cánceres y lesiones son algunas de las condiciones que se alimentan de estos productos nocivos, especialmente en el caso de niños, niñas y adolescentes.
Para enfrentar este desafío, la Organización Mundial de la Salud (OMS) hizo un llamado a los gobiernos a endurecer estos impuestos como una medida urgente de salud pública y recaudación, según dos recientes informes.
"Son uno de los instrumentos más potentes para promover la salud y prevenir las enfermedades. Mediante un aumento de los impuestos, los gobiernos pueden reducir el consumo nocivo y desbloquear fondos para financiar servicios de salud vitales", asegura el doctor Tedros Adhanom Ghebreyesus, director general de la OMS.
Si bien 116 países aplican gravámenes bajos a ciertas bebidas azucaradas como los refrescos carbonatados, otros productos con altos niveles de azúcar quedan fuera. Es el caso de algunos jugos de fruta, bebidas lácteas azucaradas, cafés o tés.
De la misma manera, el alcohol está sujeto a impuestos en 167 países. Sin embargo, en la mayoría de ellos estos siguen siendo reducidos y los productos no han registrado variaciones de precio hace años o se han vuelto más asequibles.
La iniciativa forma parte del objetivo de la OMS de aumentar los precios del tabaco, el alcohol y las bebidas azucaradas hacia 2035, como una estrategia global para reducir el consumo nocivo y proteger la salud de la población.