Trastorno bipolar en mujeres y grupos vulnerables
Especialistas nacionales e internacionales analizarán los desafíos que enfrentan mujeres, niños, adolescentes y adultos mayores para acceder a un diagnóstico y tratamiento oportunos.
Con el objetivo de reducir tiempos de diagnóstico y mejorar el acceso a tratamientos más efectivos para pacientes con trastorno bipolar, la Sociedad Ecuatoriana de Bipolaridad llevará a cabo la novena edición de su encuentro científico anual del 19 al 20 de junio en el Hotel Holiday Inn de Quito.
Titulado "Trastorno Bipolar en la Mujer y en Grupos Vulnerables", el evento pondrá el foco en las poblaciones donde la enfermedad resulta más difícil de identificar y tratar: niños, adolescentes, adultos mayores y mujeres.
"Con frecuencia, son pacientes que no llegan al psiquiatra, sino al médico general, quien no siempre cuenta con las herramientas para derivarlos oportunamente", detalla el doctor Carlos Jaramillo, fundador y secretario de la sociedad.
Aunque la prevalencia del trastorno bipolar es similar entre hombres y mujeres, el especialista explica que ellas enfrentan mayores barreras de acceso relacionadas con factores socioeconómicos. En adultos mayores y niños, el trastorno rara vez es detectado a tiempo: "Son grupos prácticamente relegados", afirma.
El programa científico del evento combinará conferencias y mesas redondas, con la participación de exponentes nacionales e internacionales provenientes de Colombia y Perú. Los contenidos abordarán la biología y fisiopatología del trastorno, la edad de aparición, el tratamiento integral —farmacológico y psicoterapéutico— y el enfoque social, incluyendo la dimensión del manejo institucional y gubernamental de esta condición.
La convocatoria está abierta a estudiantes de medicina y psicología, psicólogos, médicos generales, psiquiatras y neurólogos, además de organizaciones de pacientes.
"El trastorno bipolar sigue siendo subdiagnosticado, todavía demora muchos años —en promedio, entre ocho y diez— y suele requerir varios especialistas", asegura el médico.
La gravedad del problema adquiere otra dimensión cuando se considera que esta condición registra altas tasas de suicidio. Ante ese escenario, el Dr. Jaramillo convoca a sus colegas a sumarse al encuentro como un paso concreto hacia diagnósticos y tratamientos oportunos.