Vacunación materna mantiene brechas de cobertura en las Américas
La protección durante el embarazo permite prevenir enfermedades y reducir riesgos para madres y recién nacidos, pero las coberturas continúan mostrando importantes diferencias entre los países de la región.
Cerca del 47% de las muertes infantiles a nivel mundial ocurren durante los primeros 28 días de vida, período en el que los recién nacidos son especialmente vulnerables a infecciones como la tosferina, el tétanos neonatal y el virus respiratorio sincicial (VRS).
Aunque muchas de estas enfermedades pueden prevenirse mediante la vacunación materna, expertos de la Organización Panamericana de la Salud (OPS) advierten que las coberturas siguen siendo insuficientes en gran parte de las Américas.
"La vacunación durante el embarazo es una de las intervenciones de salud pública más seguras y costoefectivas. No solo protege a la mujer embarazada, sino que también brinda al recién nacido una protección fundamental durante sus primeros meses de vida", afirma el doctor Jarbas Barbosa, director de la OPS.
Si bien las vacunas recomendadas durante esta etapa dependen de las políticas nacionales de cada país de la región, las diferencias son importantes: en 2025, se registraron coberturas de vacunación materna contra la influenza de un 61% y de 77,3% o menos contra el tétanos, la difteria y la tosferina.
Distintos países de las Américas han ampliado progresivamente las herramientas disponibles para proteger a las madres y sus recién nacidos, y actualmente 11 utilizan la vacunación materna contra el VRS.
"Fortalecer la vacunación materna requiere integrar la inmunización en la atención prenatal, mejorar la recomendación activa de vacunas por parte de los profesionales de salud y asegurar que las mujeres reciban información clara y basada en evidencia para tomar decisiones informadas", señala el doctor Daniel Salas, gerente ejecutivo del Programa Especial de Inmunización Integral de la OPS.
El desafío para la región es cerrar las brechas de vacunación materna y aprovechar cada contacto con los servicios de salud como una oportunidad de prevención, reforzando así la protección de madres y recién nacidos.