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15 Noviembre 2021

Frederick Banting y la llama de la esperanza

Hace 100 años este médico canadiense, junto al fisiólogo Charles Best, logró aislar por primera vez la insulina. Con este acierto, la diabetes pasó de ser una enfermedad mortal a una crónica controlable.

El descubrimiento de la insulina en Canadá se encuentra entre los principales triunfos de la investigación médica del siglo XX. En 1921, la colaboración de Frederick Grant Banting, Charles Herbert Best, James Collip y John James Rickard Macleod condujo a la separación y purificación de un extracto pancreático que ofreció tratamiento a miles de personas que antes estaban condenadas a un desenlace fatal. 

La diabetes mellitus es de las enfermedades crónicas con mayor prevalencia en el mundo y una de las patologías no transmisibles más antiguas. Era conocida antes de la era cristiana: en el Papiro de Ebers en Egipto del siglo XV a. C. se describen enfermos “que adelgazan, tienen hambre continuamente, orinan en abundancia y se sienten atormentados por una enorme sed” [1]. 

Areteo de Capadocia fue quien, en el siglo II d. C., le dio el nombre de diabetes, que en griego significa sifón, refiriéndose al signo más llamativo: la eliminación exagerada de agua por el riñón. Sin embargo, fue registrada como entidad clínica hasta 1679 cuando el médico inglés Tomás Willis realizó una descripción magistral de su sintomatología estableciendo dos tipos: una que aquejaba a un mayor número de pacientes, cuya orina era dulce, mellitus; y otra sin sabor, insipidus. Por eso, se le conoce también como enfermedad de Willis.

El siguiente paso para su comprensión llega en 1890 con los científicos alemanes Bernhard Naunyn y Oskar Minkowski y el estadounidense Eugene Opie, quienes notaron la relación entre páncreas y diabetes postulando que la enfermedad era causada por la carencia de una hormona segregada por los islotes de Langerhans. Este hallazgo puso a otros investigadores en el camino para entender el desarrollo de esta patología: uno de ellos el médico canadiense Frederick Grant Banting [2].

En 1920, el cirujano sin formación científica particular leyó un artículo en la revista Surgery, Gynecology and Obstetrics escrito por Moses Barron sobre la relación de los islotes de Langerhans con la diabetes con especial referencia en casos de litiasis pancreática [3]. 

Escribió algunas notas sobre un papel: “Diabetes. Ligar conducto pancreático del perro. Mantener a los perros vivos hasta que se degeneren sus acinos y queden los islotes. Tratar de aislar la secreción interna de estos para aliviar la glicosuria”. Estas ideas se convirtieron en el inicio de sus intentos por separar un compuesto -tripsina- que podría usarse para abordar la patología.

Banting se obsesionó con el tema y acudió al profesor John Macleod, médico jefe de la cátedra de fisiología en la Universidad de Toronto en busca de ayuda. Él también estaba investigando sobre la enfermedad y tenía la idea prevalente en Europa que el control de la glucemia tenía lugar en algún centro del sistema nervioso central.

Siguiendo su instinto y le solicitó permiso para trabajar en su laboratorio, un asistente -que sería Charles Best- y 10 perros para poder comprobar la existencia de una hormona que ejercía un control sobre el metabolismo del azúcar y cuya ausencia provocaba el aumento en sangre y orina [4].

El 17 de mayo de 1921, Banting y Best comenzaron sus estudios preclínicos en la Universidad de Toronto. La perra Marjorie fue el primer animal diabético que recibió extracto de páncreas en su estado más primitivo para paliar el déficit de la hormona tres meses después. En diciembre, el doctor en bioquímica James Bertram Collip se unió al esfuerzo para obtener insulina semipurificada para uso humano. 

El primer ensayo que intentaron en una persona falló. Solo en enero del año siguiente, un niño de 14 años llamado Leonard Thompson, diabético desde los 12, recibió la inyección preparada por Collip. Luego de tratarlo con una versión purificada del extracto primitivo sin contaminantes tóxicos se logró la mejoría del paciente [5].

De estas pruebas a la producción industrial de la primera proteína de estructura conocida y al Premio Nobel de Medicina y Fisiología por el descubrimiento pasó solo un año y medio, un insólito récord para la ciencia. La fórmula exacta fue determinada mucho después, en 1953, cambiando así la vida de millones de personas.

A pesar de los esfuerzos de Banting, Best, Collip y Macleod hace un siglo, la búsqueda para conquistar la enfermedad sigue presente. Hace 30 años, en la casa museo de Banting en Londres, Ontario se inauguró la “Llama de la esperanza”, un monumento que está sobre un pilar de granito negro y es alimentado por una línea de gas natural, cuya llama está diseñada para seguir ardiendo hasta que se encuentre su cura. El equipo que alcance esa meta tiene la misión de llegar a este punto y apagarla para siempre: un premio para quien o quienes logren este desafío.

Todos los 14 de noviembre -fecha que coincide con aniversario del nacimiento del científico, quien falleció de forma prematura a los 49 años- se conmemora el Día Mundial de la Diabetes. Tras un siglo del descubrimiento de la insulina, el acceso al cuidado de la patología sigue siendo un reto en muchos países. 

Este año, bajo el lema “Acceso a la atención a la diabetes: si no ahora, ¿cuándo?”, se busca amplificar el mensaje sobre la importancia de optimizar su control, prevenir complicaciones, mejorar la calidad de vida de las personas que viven con ella y estimular a la ciencia a seguir ampliando el trabajo que inició Sir Frederick Grant Banting, el padre de la insulina.

Referencias
[1] Rydén L, Lindsten J. The history of the Nobel prize for the discovery of insulin. Diabetes Res Clin Pract. 2021;175:108819.
[2] Jácome, A. (2020). El descubrimiento de la insulina. Revista Colombiana de Endocrinología, Diabetes & Amp; Metabolismo, 7(2), 133–138.
[3] M. Barron. The relation of the islets of Langerhans to diabetes with special reference to cases of pancreatic lithiasis. Surg Gynecol Obstet, 31 (1920), pp. 1-12.
[4] Frederick Grant Banting. Rev. Chil. Endocrinol. Diabetes. 2011; 4 (4): 292.
[5] Leroux M, Boutchueng-Djidjou M, Faure R. Insulin's Discovery: New Insights on Its Hundredth Birthday: From Insulin Action and Clearance to Sweet Networks. Int J Mol Sci. 2021;22(3):1030.

Por Carolina Faraldo Portus