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28 Diciembre 2020

Los artículos más relevantes SAVALnet 2020

La producción científica no se ha limitado a la lucha contra el nuevo coronavirus, al contrario, muchas disciplinas muestran avances que podrían impactar positivamente en la medicina.

El desarrollo de las ciencias biomédicas deja titulares que sorprenden, ilusionan y preocupan. En SAVALnet se han difundido los principales avances y desafíos del área, al igual que los datos que advierten sobre la necesidad de modificar enfoques y conductas que disminuyan las consecuencias de determinadas condiciones de salud.

Somos testigos y víctimas de una de las pandemias más graves de la historia. La COVID-19 ha puesto a prueba y mantiene en vilo a la humanidad, posicionando a la enfermedad y al virus que la provoca en el centro de la producción científica. Sin embargo, el aporte de los investigadores no se limita a la lucha contra el nuevo coronavirus y desde muchas disciplinas surgen trabajos que podrían impactar positivamente. 

Cada año se publican millones de artículos científicos, universo amplio que queremos acotar detallando, como Equipo SAVALnet, los que consideramos más relevantes de 2020 a nivel global. En primer lugar, la crisis sanitaria condujo al desarrollo de tres estudios:

El virólogo chino Zhang Yongzhen logró secuenciar por completo el genoma del SARS-CoV-2, difundiendo sus resultados con rapidez a la comunidad científica internacional para iniciar exploraciones más profundas sobre su origen, evolución y manejo epidemiológico y terapéutico. Su trabajo permitió salvar miles de vidas y estableció las bases para el desarrollo de vacunas. [1]

La revista The Lancet publicó una editorial dedicada a la transmisibilidad del virus, basado en el estudio de una “familia cero” de seis personas que viajó a Wuhan (China) y que luego se presentó con síntomas de neumonía en el Hospital de Shenzhen en la provincia de Guangdong. Cinco de sus miembros portaban el virus, pero ninguno de ellos había tenido contacto con la fuente original. Solo dos visitaron el Hospital de Wuhan, por lo que sus autores sugirieron la existencia de personas infectadas y asintomáticas que pueden convertirse en supercontagiadores. Plantearon que la única estrategia eficaz es aislar a los pacientes sintomáticos y poner inmediatamente en cuarentena a todos sus contactos [2].

The New England Journal of Medicine difundió un artículo que realza el uso universal de mascarillas. De acuerdo con sus autores, estos elementos de protección personal no solo disminuyen la propagación del patógeno, sino que también ayudarían a reducir la gravedad de la enfermedad en grandes grupos poblacionales. Junto con los primeros informes que reportaron altas tasas de diseminación de SARS-CoV-2 proveniente de la nariz y boca de pacientes pre o asintomáticos (equivalentes incluso a las tasas de contagio observadas en sintomáticos), el enmascaramiento facial universal se instauró como posible forma de prevenir la transmisión. Cierta evidencia relacionada con otros virus respiratorios indicaba que la mascarilla podía proteger de infecciones al bloquear la entrada de partículas virales en nariz y boca. Además, su uso generalizado en países asiáticos que enfrentaron el virus SARS en 2003 había demostrado su asociación con un mejor control de la epidemia. El equipo que realizó el trabajo concluyó que esta posibilidad es consistente con la clásica teoría que sostiene que la severidad de las afecciones virales es proporcional al inóculo viral recibido [3].

Mientras continúan los esfuerzos por terminar con la pandemia, otras disciplinas dan sus propias batallas. En oncología, investigadores de la Universidad de Tel Aviv (Israel) descubrieron que el sistema de edición de genes CRISPR/Cas9 podría usarse para destruir células cancerosas. Lo hicieron mediante un método de administración basado en nanopartículas lipídicas dirigidas a tumores metastásicos, destruyéndolos mediante manipulación genética. Llamaron al sistema modificado CRISPR-LNP, detallando que funciona transportando un mensajero de ARN que corta el ADN de las células afectadas [4].

En tanto, un equipo integrado por científicos de las universidades de Hebrea-Hadassah (Israel), Philipps de Marburg (Alemania) y el Instituto de Ciencias Weizmann (Israel) determinó que los alimentos ricos en antioxidantes como el té negro, chocolate y las bayas pueden aumentar el riesgo de ciertos cánceres. Sus hallazgos explicarían la mayor frecuencia del colorrectal en comparación a cuadros en el intestino delgado. “Nos sorprendió ver hasta qué punto los microbiomas afectan las mutaciones del cáncer, en algunos casos, cambiando por completo su naturaleza. Mirando hacia el futuro, las personas con alto riesgo de cáncer colorrectal pueden querer examinar su flora intestinal con más frecuencia y pensar dos veces en los alimentos, antioxidantes y otros que consumen”, comentó el doctor Yinon Ben-Neriah, miembro del Centro de Inmunología e Investigación del Cáncer de la Universidad Hebrea-Hadassah [5].

Por su parte, la Facultad de Medicina de la Universidad de Stanford (Estados Unidos) encontró una forma de regenerar el cartílago en las articulaciones, a través de una pequeña lesión en la zona debilitada seguida de la aplicación de células madre. La pérdida de este tejido provoca dolor y es conducente a artritis, causante de discapacidad progresiva y deterioro de la calidad de vida [6].

La condición anterior se presenta principalmente en personas mayores, un grupo etario que demanda intervenciones profundas debido a su rápido crecimiento y problemáticas asociadas. Investigadores de la Universidad Estatal de Oregón (Estados Unidos) trabajan en este tema y descubrieron que quienes toman un refuerzo multivitamínico y mineral diario con zinc y grandes cantidades de vitamina C, se enferman durante periodos más cortos y con síntomas de menor gravedad. Así lo concluye un estudio diseñado para medir el impacto de estos suplementos en los indicadores del sistema inmunológico [7].

En Inglaterra, el académico de la Universidad de Surrey, Johnjoe McFadden, propuso una hipótesis para explicar la conciencia humana, fundamentada en que la energía electromagnética generada por el cerebro permite que este tome noción de sí y su entorno. Esto impulsaría el diseño e implementación de sistemas de inteligencia artificial conscientes de su existencia [8].

El vínculo entre el desequilibrio en la microbiota intestinal y la enfermedad de Alzheimer concitó el interés de instituciones italianas y suizas, las que confirmaron que ciertos productos bacterianos están correlacionados con la cantidad de placas amiloides en el cerebro, involucradas en el desarrollo de la condición neurodegenerativa. “Nuestros resultados son indiscutibles. Demostramos que la composición de la microbiota intestinal en pacientes con enfermedad de Alzheimer estaba alterada, en comparación con quienes no padecen este trastorno. Los niveles altos de lipopolisacáridos en sangre y ciertos ácidos grasos de cadena corta (acetato y valerato) se asociaron con depósitos grandes de amiloide en el cerebro. Por el contrario, los rangos elevados de otro ácido graso de cadena corta, el butirato, se ligaron con menos amiloide”, aseguró Moira Marizzoni, doctora en medicina molecular del Centro Fatebenefratelli de Brescia. Este descubrimiento allana el camino para estrategias de protección innovadoras [9].

El sobrepeso y la obesidad preocupan a la Organización Mundial de la Salud. Considerada una pandemia y factor de riesgo para otras enfermedades, los estudios en torno a ambas condiciones son múltiples. Uno de ellos fue dirigido por Amy Goss, profesora asistente del Centro de Investigación de la Obesidad Nutricional de la Universidad de Alabama (Estados Unidos), el cual indagó en los efectos de una dieta de ocho semanas baja en carbohidratos y alta en grasas. “Encontramos mejoras en la composición corporal, distribución de grasas y salud metabólica” [10].

Otro desafío para la salud pública es la diabetes. Un equipo perteneciente al Instituto de Investigaciones Médicas de Sídney y el Centro para el Envejecimiento Cerebral Saludable, ambos en Australia, descubrió que los pacientes que ingerían metformina como terapia para la diabetes tipo II experimentaban menos deterioro cognitivo relacionado con la edad [11].

Miembros del Centro de Ciencias del Desarrollo Humano de la Universidad de Cardiff (Gales), liderados por la doctora Sarah Gerson, utilizaron por primera vez la neurociencia para explorar el impacto a nivel infantil que tienen los juegos simbólicos o de fantasía, aquellos donde a través de la imaginación se distorsiona la realidad para crear un continuo paso entre lo real y lo imaginario. Los hallazgos sugieren que las consecuencias de su uso a corto y largo plazo serán beneficiosas para el desarrollo cognitivo y comportamiento social [12].

Con un seguimiento de nueve años, un análisis determinó qué conductas favorables de salud cardiovascular propiciaban una menor presencia de hipertensión arterial. El doctor Timothy Plante, profesor asistente de la Facultad de Medicina de la Universidad de Vermont (Estados Unidos) evaluó la asociación entre una mejor puntuación LS7 (Life's Simple 7) y el peligro de hipertensión, concluyendo que la salud cardiovascular se asocia a un menor riesgo de padecer la patología crónica cuando se utilizan valores de 130/80 mm Hg entre los adultos blancos y negros [13].

En un artículo publicado en European Heart Journal, investigadores de universidades y hospitales chinos muestran la utilidad de un algoritmo de inteligencia artificial que, entrenado mediante aprendizaje profundo, examina fotografías faciales e identifica a personas que podrían estar sufriendo una enfermedad de las arterias coronarias. Contar con métodos que permitan reconocer de forma precoz, sencilla y económica a quienes están desarrollando la patología mejoraría considerablemente su pronóstico. El trabajo abre un nuevo campo para el diagnóstico de trastornos cardíacos [14].

Finalmente, un ensayo elaborado en Indonesia podría beneficiar a parte importante de la población latinoamericana. Se trata de un trabajo dirigido por Adi Utarini, investigadora en salud pública, que utilizó mosquitos modificados para portar una bacteria que bloquea la transmisión del virus del dengue. La liberación de estos insectos en la ciudad de Yogyakarta provocó una fuerte caída en los casos. El ensayo, considerado esperanzador por sus autores, fue coordinado por la organización World Mosquito Program, que espera intervenir áreas endémicas de todo el mundo [15].

Se prevé que 2021 aún estará marcado por la pandemia y seguramente la producción científica en torno a esta seguirá siendo abundante. En paralelo, otras disciplinas de la medicina buscarán consolidar los avances de este año y abrir nuevas líneas de investigación.

De nuestra parte, como referentes en el área y a través de esta plataforma, seguiremos publicando contenidos con evidencia confiable, información actualizada y el mejor conocimiento científico disponible que aporten al saber en salud. Saludos a todos nuestros lectores.

Referencias
[1] Wu F, Zhao S, Yu B, et al. A new coronavirus associated with human respiratory disease in China. Nature. 2020 Mar;579(7798):265-269.
[2] Editorial. Emerging understandings of 2019-nCoV. Lancet. 2020 Feb 1;395(10221):311.
[3] Gandhi M, Rutherford GW. Facial Masking for Covid-19 - Potential for "Variolation" as We Await a Vaccine. N Engl J Med. 2020 Oct 29;383(18): e101.
[4] Rosenblum D, Gutkin A, Kedmi R, et al. CRISPR-Cas9 genome editing using targeted lipid nanoparticles for cancer therapy. Sci Adv. 2020 Nov 18;6(47):eabc9450.
[5] Kadosh E, Snir-Alkalay I, Venkatachalam A, et al. The gut microbiome switches mutant p53 from tumour-suppressive to oncogenic. Nature. 2020 Oct;586(7827):133-138.
[6] Murphy MP, Koepke LS, Lopez MT, et al. Articular cartilage regeneration by activated skeletal stem cells. Nat Med. 2020 Oct;26(10):1583-1592.
[7] Kerridge IH, Lowe M. Bloodletting: the story of a therapeutic technique. Med J Aust. 1995 Dec 4-18;163(11-12):631-3.
[8] Johnjoe McFadden. Integrating information in the brain's EM field: the cemi field theory of consciousness. Neurosci Conscious. 2020 Sep 22;2020(1):niaa016.
[9] Marizzoni M, Cattaneo A, Mirabelli P, et al. Short-Chain Fatty Acids and Lipopolysaccharide as Mediators Between Gut Dysbiosis and Amyloid Pathology in Alzheimer's Disease. J Alzheimers Dis. 2020;78(2):683-697.
[10] Goss AM, Gower B, Soleymani T, et al. Effects of weight loss during a very low carbohydrate diet on specific adipose tissue depots and insulin sensitivity in older adults with obesity: a randomized clinical trial. Nutr Metab (Lond). 2020 Aug 12;17:64.
[11] Samaras K, Makkar S, Crawford JD, et al. Metformin Use Is Associated With Slowed Cognitive Decline and Reduced Incident Dementia in Older Adults With Type 2 Diabetes: The Sydney Memory and Ageing Study. Diabetes Care. 2020 Nov;43(11):2691-2701.
[12] Hashmi S, Vanderwert RE, Price HA, et al. Exploring the Benefits of Doll Play Through Neuroscience. Front Hum Neurosci. 2020 Oct 1; 14:560176.
[13] Plante TB, Koh I, Judd SE, et al. Life's Simple 7 and Incident Hypertension: The REGARDS Study. J Am Heart Assoc. 2020;9: e016482.
[14] Shen Lin, Zhigang Li, Bowen Fu, et al. Feasibility of using deep learning to detect coronary artery disease based on facial photo. Eur Heart J. 2020 Dec 7;41(46):4400-4411.
[15] Indriani C, Tantowijoyo W, Rancès E, et al. Reduced dengue incidence following deployments of Wolbachia-infected Aedes aegypti in Yogyakarta, Indonesia: a quasi-experimental trial using controlled interrupted time series analysis. Gates Open Res. 2020 May 11;4:50.

Equipo SAVALnet