Urología
Prostatectomía radical mejora el control del cáncer
La estrategia de tratamiento óptimo para los hombres con diagnóstico reciente de cáncer prostático clínicamente localizado sigue siendo un tema de debate. Numerosas investigaciones han reportado resultados respecto al control del cáncer y la calidad de vida después una prostatectomía radical (PR).
Urólogos de la Clínica Mayo, en Rochester, Estados Unidos, realizaron un análisis crítico de los resultados oncológicos y funcionales publicados después de la PR, y evaluaron los factores asociados con estas medidas mediante una revisión de la literatura. Se obtuvieron los informes pertinentes publicados entre 1980 y 2011, mediante la selección de palabras clave, como prostatectomía radical, antígeno prostático específico, recurrencia bioquímica, lincontinencia y disfunción eréctil.
Las tasas de control del cáncer tras la PR dependieron en gran medida de la definición de la eficacia del tratamiento. Si bien hasta el 40% de los hombres reportan recurrencia bioquímica postoperatoria a largo plazo, la muerte por cáncer de próstata se observa en <10% de los hombres a los 15 años después de la cirugía. En aquellos con enfermedad de alto riesgo, la cirugía ofrece la clasificación patológica, facilitando la aplicación selectiva de tratamientos secundarios, y un menor riesgo de mortalidad en comparación con la radiación. También se informan resultados funcionales después de la cirugía para la continencia urinaria y sobre todo, en disfunción eréctil, condiciones que han variado mucho hasta la fecha. Estas evaluaciones son limitadas por la metodología de los informes. En los últimos años, se ha incrementado la prostatectomía radical con tecnología robótica, y aunque el seguimiento aún es escaso, los datos disponibles no indican superioridad de uno u otro enfoque en términos de resultados funcionales u oncológicos.
Finalmente, la prostatectomía radical se asocia a un excelente control del cáncer a largo plazo. Es necesario realizar continuos esfuerzos para llevar a cabo evaluaciones prospectivas para obtener resultados funcionales postoperatorios utilizando instrumentos para la calidad de vida. La importancia del abordaje quirúrgico también requiere más estudios, y que incorpore datos oncológicos, funcionales y económicos.
Temas Relacionados
